Pronto me deshice de la frustración y comencé a ordenar mis ideas. Comencé a labrar mi porvenir con mucho esfuerzo, y en aquellos momentos malos, no te fuiste, te quedaste. Nuestros compañeros ya estaban casándose, mudándose juntos, comprando sus casas, sus autos, formando sus familias, pero a pesar de que incluso yo pensaba que te perjudicaba al dilatar esa parte de tu vida al privarte de una casa y un hogar estando yo quebrado, te quedaste, junto a mí, alentándome.
Recuerdo que conseguiste una entrevista de trabajo en una gran corporación y fuiste pronto contratada. Me sentía tan orgulloso al ver que de entre cientos de aspirantes, hayas sido tú la elegida, porque siempre has sido brillante y muy profesional. Recuerdo sentirme muy mal los meses posteriores porque comenzaste a ganar dinero y yo seguía remando entre arenas movedizas aún sin despegar, sin poder darte lo que quería. Ahora eras tú quien pagaba el cine, me compraba lo que necesitaba, y siempre se preocupaba de que nada me faltara. Y yo, remando y remando entre arenas movedizas.
Al cabo de algún tiempo, te habían promovido. Tu salario se disparó. Comenzaste a conocer gente importante y a asistir a banquetes y presentaciones prestigiosas. Yo sentía que seguía en el mismo lugar, remando y remando entre arenas movedizas, y a diferencia tuya, yo no estaba ganando más dinero, al contrario, lo estaba perdiendo. Pero me alentabas a seguir, ayudándome a buscar la paz que necesitaba para poder resolver el laberinto. Y a pesar de que tenías cada vez más éxito, no te fuiste, te quedaste, alentándome.
Al cabo de algunos años, tras tanto tiempo dedicándole mi vida entera a mi sueño, finalmente lo había conseguido. Fracasé muchas veces antes de lograrlo, pero cuando al fin lo logré, el éxito fue exuberante. Raudales de dinero comenzaron a llegar y pronto sería uno de los hombres de mayor ingreso del país. Ahora, tras haber superado la miseria, te pregunté por qué te quedaste todo este tiempo, y me diste la respuesta más simple de todas: "porque te amaba y amo aún". Hoy pude al fin entender que junto a ti, aun siendo pobre, fui rico todo el tiempo.
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Boris Aguilar Bustamante
27/12/2017
Realmente espero que este tipo de historias sean reales y verdaderas...
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