Por Boris Aguilar B.
Regálame una noche, para que pueda sentir tu perfume cuando bese tu cuello y sentir tu fragancia impregnada en mi piel cuando ya te hayas ido.
Regálame una noche, para que pueda quitarte los miedos y al fin desnudarte hasta el alma, y sepas que a mi lado no te faltará nada.
Regálame una noche, para borrar el dolor de tu pecho, para besar todas tus cicatrices, y curar con el bálsamo de mis labios tu corazón estremecido.
Regálame una noche, para que pueda dibujar en mi mente el lienzo de tu cuerpo desnudo y pintarte en mis recuerdos cuando ya no estés conmigo.
Regálame una noche, para incendiar los muros del cielo y derretirlo todo, incluso el mismo tiempo. Regálame una noche, para que mi alma te abrace en silencio y se funda contigo.
Regálame una noche, para que sea una noche eterna y permanezcas por siempre conmigo, apoyada en mi regazo, acariciando mi espíritu libre.
Regálame una noche, regálame tu boca, regálame tu cuello, regálame tus manos, regálame tus labios con todas tus sonrisas, regálame tus brazos con todos tus abrazos, regálame tus ojos con tu mirada de ángel, regálame tus manos con todas tus caricias, regálame tu ser con toda tu alegría y a cambio, oh querida, te regalaré mi vida.

Para esa ángel que descendió del cielo, cambió mi vida, y se alzó en vuelo...